El presidente de EU, Donald Trump, firmó en secreto una directiva al Pentágono para comenzar a usar la fuerza militar contra ciertos cárteles de droga latinoamericanos que su administración ha considerado organizaciones terroristas, según personas familiarizadas con el asunto, publicó el diario The New York Times, este viernes.
“La decisión de involucrar al ejército estadounidense en esta lucha es el paso más agresivo hasta ahora en la campaña creciente de la administración contra los cárteles. Señala la disposición continua de Trump a utilizar fuerzas militares para llevar a cabo lo que tradicionalmente ha sido considerado una responsabilidad de las fuerzas del orden: frenar el flujo de fentanilo y otras drogas ilegales”, publicó el rotativo.
La orden, dijo el diario, proporciona una base oficial para la posibilidad de operaciones militares directas en el mar y en territorio extranjero contra los cárteles.
“Funcionarios militares estadounidenses ya han comenzado a elaborar opciones sobre cómo podría el ejército perseguir a estos grupos, dijeron las personas familiarizadas con las conversaciones, hablando bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad de las deliberaciones internas”, mencionó.
Pero ordenar al ejército que reprima el comercio ilícito también plantea cuestiones legales, incluyendo si contaría como “asesinato” si las fuerzas estadounidenses, actuando fuera de un conflicto armado autorizado por el Congreso, mataran a civiles —incluso sospechosos criminales— que no representen una amenaza inminente, añadió el NYT.
De acuerdo con el diario, todavía no está claro qué han dicho los abogados de la Casa Blanca, el Pentágono y el Departamento de Estado sobre la nueva directiva, ni si la Oficina de Asesoría Legal del Departamento de Justicia ha emitido una opinión autorizada sobre las implicaciones legales.
“Este año, Trump ya desplegó tropas de la Guardia Nacional y del ejército en activo en la frontera suroeste para frenar el flujo de drogas y migrantes, y ha intensificado los esfuerzos de vigilancia e interdicción de drogas”, dice el diario.
Cuando regresó al poder en enero, Trump firmó una orden instruyendo al Departamento de Estado a comenzar a etiquetar a los cárteles de droga como organizaciones terroristas extranjeras, añadió.
“En febrero, el Departamento de Estado designó a Tren de Aragua, Mara Salvatrucha (MS-13) y varios otros grupos como organizaciones terroristas extranjeras, alegando que constituían ‘una amenaza a la seguridad nacional más allá de la del crimen organizado tradicional’”, dijo.
Ayer, agregó el New York Times, los Departamentos de Justicia y de Estado anunciaron que el gobierno de Estados Unidos duplicaría una recompensa —hasta 50 millones de dólares— por información que conduzca al arresto del Sr. Maduro, quien ha sido acusado de cargos de narcotráfico. La administración nuevamente lo describió como jefe de un cártel, y la fiscal general Pam Bondi declaró que él “no escapará a la justicia y será responsable por sus crímenes despreciables”.
Al ser preguntada sobre la autorización de Trump para el uso de la fuerza militar contra los cárteles, Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca, dijo por correo electrónico que “la máxima prioridad del presidente Trump es proteger el territorio nacional, por eso dio el paso audaz de designar a varios cárteles y pandillas como organizaciones terroristas extranjeras”, dijo el diario.
El Departamento de Defensa declinó comentar sobre la nueva directiva, señaló la publición.
“Ataques militares unilaterales contra cárteles serían una escalada notable en la lucha contra el narcotráfico, colocando a las fuerzas estadounidenses en un papel principal en la primera línea contra organizaciones a menudo bien armadas y financiadas. Una campaña sostenida también plantearía más cuestiones relacionadas con el impulso de Trump por usar el ejército de manera más agresiva para respaldar una variedad de sus políticas, a menudo desafiando limitaciones legales y constitucionales”, aseguró el rotativo.
“La nueva directiva de Trump parece plantear un enfoque diferente, centrado en que las fuerzas estadounidenses capturen o maten directamente a personas involucradas en el narcotráfico”, dijo el diario.
Etiquetar a los cárteles como grupos terroristas permite a EE.UU. “usar otros elementos del poder estadounidense, agencias de inteligencia, el Departamento de Defensa, lo que sea, para atacar a estos grupos si tenemos la oportunidad”, dijo Marco Rubio, secretario de Estado y asesor de seguridad nacional, el jueves en una entrevista con el medio católico EWTN. “Tenemos que empezar a tratarlos como organizaciones terroristas armadas, no solo como bandas de narcotraficantes”.
Especialistas legales dijeron que, bajo la ley de EE.UU., declarar “terrorista” a un grupo permite imponer sanciones, congelar activos y dificultar que sus miembros viajen o hagan negocios, pero no otorga autoridad legal para operaciones armadas como en tiempos de guerra.
“Durante su primer mandato, Trump se obsesionó con la idea de bombardear laboratorios de drogas en México, una propuesta que su entonces secretario de Defensa, Mark T. Esper, calificó de absurda en sus memorias y que generó indignación entre funcionarios mexicanos”, mencionó.



