Tras dos semanas de monitoreo, el Gobierno del Estado de Yucatán ha declarado formalmente la presencia de un evento de marea roja en una extensa franja costera que abarca desde Progreso hasta Celestún, sumando aproximadamente 117 kilómetros de litoral afectado.
Qué se ha detectado
Investigaciones del Cinvestav Mérida han identificado una abundante proliferación de microalgas potencialmente tóxicas, entre las cuales destacan Prorocentrum lima y Pyrodinium bahamense, cuyas concentraciones han superado los límites permitidos para la salud humana
Además, en zonas como Chelem y Chuburná, se registró un florecimiento masivo de otras tres especies nocivas: Pleurosigma sp., Rhizosolenia sp. y Chaetoceros sp., que han provocado mortalidad de fauna marina y reduce significativamente los niveles de oxígeno en el agua
Medidas preventivas activadas
Para garantizar la seguridad sanitaria y ambiental, el Comité Interinstitucional ha implementado varias acciones urgentes:
- Veda sanitaria general, aplicable a todas las especies marinas en pesca ribereña, hasta 40 km mar adentro
- Prohibición de ingresar al mar, especialmente donde el agua muestre coloraciones rojizas o cafés, para evitar irritaciones en piel, ojos o vías respiratorias.
- No recolectar ni consumir especies marinas, especialmente si están varadas o muertas en playas
- Vigilancia permanente, mediante muestreos marinos continuos y sesiones del comité hasta que concluya la contingencia.
- Brigadas de vigilancia y difusión lideradas por Protección Civil, Seguridad Pública, Servicios de Salud, Semar y autoridades municipales.
Importancia del monitoreo
Expertos del Cinvestav destacan la urgencia de llevar a cabo mediciones estratificadas por zonas y microscópicas en términos de frecuencia —al menos dos por semana— para evaluar la evolución del fenómeno y mitigar impactos en ecosistemas y comunidades costeñas



