La NASA dio a conocer la primera representación artística del observatorio espacial PRIMA, una misión seleccionada para continuar su desarrollo con miras a un posible lanzamiento en 2033, cuyo objetivo principal será investigar el nacimiento de estrellas y desentrañar de dónde provino el agua que hizo posible la vida en la Tierra.
El misterio sobre el origen y la distribución del agua durante la formación planetaria sigue siendo uno de los grandes desafíos de la astrofísica moderna. Para abordar esta incógnita, el 7 de octubre de 2026, la agencia espacial estadounidense presentó una nueva representación artística de PRIMA, un observatorio concebido para escrutar regiones del cosmos que permanecen ocultas tras densas acumulaciones de polvo estelar.
Seleccionado en septiembre para avanzar en su fase de desarrollo, el telescopio destaca por su diseño especializado dentro de la categoría Probe Explorers. Su estructura incorpora un espejo principal de 1,8 metros de diámetro y un sistema de refrigeración avanzado capaz de mantener los instrumentos a temperaturas extremas de 4,5 grados kelvin (–269 °C). Este aislamiento térmico es crucial para minimizar el calor emitido por el propio observatorio y garantizar la detección de radiación en el infrarrojo lejano, un espectro invisible para el ojo humano.
¿Cómo investigará PRIMA el origen del agua en los sistemas planetarios?
El agua constituye una molécula fundamental para el desarrollo de la vida, pero comprender cómo se desplazó e integró durante la consolidación de los mundos rocosos continúa bajo estudio. Los discos protoplanetarios, enormes estructuras de gas y polvo que circundan a las estrellas jóvenes, albergan los componentes esenciales a partir de los cuales se estructuran los sistemas planetarios.
Mediante el análisis de la radiación infrarroja lejana procedente de estas guarderías estelares, PRIMA identificará las firmas espectrales asociadas al vapor y al hielo de agua. Estos datos permitirán reconstruir los mecanismos dinámicos que facilitaron la incorporación de recursos hídricos en planetas similares a la Tierra durante sus fases formativas primordiales.
¿En qué se diferencia el telescopio PRIMA del icónico James Webb?
Aunque el telescopio espacial James Webb ha transformado nuestra comprensión del cosmos mediante observaciones infrarrojas de alta resolución, existen longitudes de onda específicas que escapan a su cobertura instrumental. Aquí es donde PRIMA cumple un rol de complementariedad científica esencial.
Al operar específicamente en el infrarrojo lejano, el nuevo observatorio explorará zonas de nacimiento estelar y planetario inaccesibles para otros aparatos actuales. Sus instrumentos detectarán con precisión átomos, moléculas complejas y partículas de polvo, aportando una perspectiva única sobre procesos físicos ocurridos hace miles de millones de años en el universo.



