En el área de la Península de Yucatán se registran al menos cuatro especies que crecen de manera silvestre y dos que se cultivan en los jardines mayas para su aprovechamiento en las ofrendas de los Finados, y que representan una fuente de ingresos para muchas familias en el sur del estado.
El cempasúchil yucateco
Las especies de cempasúchil nativo corresponden principalmente a Tagetes erecta L. y Tagetes patula, conocidas en lengua maya como xpu’ujuk, xpujuk, xpuk, xpayjul, xtéempula, o máasewáalpujuk, dependiendo de la región. Con el tiempo, la falta de conocimiento ha llevado a que algunas personas confundan el xpu’ujuk con otras especies que también dan flores amarillas o naranjas durante estas fechas, como el tajonal o sak xo’ xiiw (Viguiera dentada), la girasolina o su’um (Tithonia diversifolia) y el cosmos amarillo (Cosmos sulphureus).
El xpu’ujuk es una planta anual, olorosa, erguida y con “flores” comúnmente de color naranja o amarillo intenso, aunque en ocasiones pueden presentar un amarillo pálido o blanquecino. Pero hay que entender que el cempasúchil no es propiamente una flor, sino una inflorescencia, o conjunto de pequeñas flores: cada aparente pétalo es una flor en forma de lengua (lígula, en términos botánicos). Ha sido a través de años de selección hortícola (es decir, por el trabajo del ser humano) que se han producido los pompones que todos conocemos, formados principalmente por lígulas.
El cempasúchil, alrededor del mundo
Tras la conquista, los españoles llevaron el cempasúchil a todo el mundo, y desde entonces ha sido objeto del más amplio trabajo de mejoramiento genético. En Asia específicamente, la planta se modificó para requerir menos agua y así cultivarse en menos tiempo, lo que convirtió a China e India en los principales productores de cempasúchil a nivel mundial. Cada año se siembran ambas semillas: la mexicana y la asiática. La realidad es que debido al saqueo de agua promovido por las grandes empresas al que se enfrenta el país, el cultivo de cempasúchil de semilla mexicana es cada vez más difícil, por lo que los horticultores prefieren utilizar la semilla asiática que maximiza su producción. Si bien, se cultiva cempasúchil extranjero, son manos mexicanas quienes lo producen.
En Yucatán, el pueblo maya de Emiliano Zapata (conocido como La Cooperativa) en el municipio de Oxkutzcab es el principal productor de cempasúchil o xpu’ujuk local que suele distribuirse por ramos a los mercados principales de Mérida. También existen cultivos importantes en Muna y Ucú que producen ambas variedades.
Si tienes la oportunidad de comprar el xpu’ujuk local a cualquier pequeño productor, no la desaproveches, es un verdadero privilegio. En este mundo de acelerado crecimiento y modernización, sembrar el xpu’ujuk maya es un verdadero acto de resistencia. No dudes en sembrarlo si tienes espacio en tu jardín.



