En un giro digno de las propias caricaturas de Looney Tunes, ‘Coyote vs. Acme’, la película híbrida entre animación y live-action cancelada abruptamente por Warner Bros. en 2023, finalmente verá la luz. Tras tres años de incertidumbre, la distribuidora independiente Ketchup Entertainment adquirió los derechos de exhibición por una cifra cercana a los $50 millones de dólares, fijando su estreno global en cines para el próximo 28 de agosto de 2026.
La producción, dirigida por Dave Green (Who Framed Roger Rabbit? como inspiración) y producida por James Gunn, junta a actores reales como Will Forte y Lana Condor con el icónico personaje mudo doblado operativamente por Eric Bauza.
Del “beneficio fiscal” al rescate independiente
En su momento, la cúpula directiva de Warner Bros. encabezada por David Zaslav prefirió enlatar la cinta (guardarla y que NUNCA viera la luz)—cuya producción costó $70 millones— para obtener una deducción fiscal, descartando invertir entre $30 y $40 millones adicionales en su campaña de mercadotecnia. La medida repitió el destino de otros proyectos terminados como Batgirl.
El hashtag utilizado por los fanáticos, actores y creadores en redes sociales para exigir la liberación de la película fue #ReleaseCoyoteVsACME.
La cruzada por salvar a Wile E. Coyote
La campaña para liberar la película no fue una petición cualquiera en internet; se convirtió en una movilización enérgica que reunió a fanáticos, actores de doblaje, directores de alto perfil en Hollywood e incluso a figuras del ámbito político.
Las claves de la movilización
- Protestas en el mundo real: Los fanáticos llevaron la causa a las calles. Se registraron manifestaciones afuera de los estudios de Warner Bros. con personas vistiendo disfraces de Wile E. Coyote y portando pancartas bajo la lluvia para exigir el rescate de la cinta.
- El llamado en las entregas de premios: Durante los Annie Awards de 2024 (los premios más importantes de la industria de la animación), Eric Bauza, actor que da voz a Bugs Bunny y Lucas, tomó el micrófono en el escenario y, usando la voz del propio Lucas, hizo un llamado desesperado ante toda la industria para liberar el proyecto, lo que desató una ovación cerrada de la audiencia.
- Presión de pesos pesados de Hollywood: Directores y productores de renombre como Christopher Miller, Phil Lord (Spider-Man: Into the Spider-Verse) y Daniel Kwan junto a Daniel Scheinert (Everything Everywhere All at Once) salieron públicamente a defender el trabajo de Dave Green, calificando el filme como una obra demasiado buena para quedar sepultada en un archivo contable.
- Intervención política: La polémica llegó a la esfera gubernamental estadounidense cuando el congresista demócrata por Texas, Joaquín Castro, instó públicamente al Departamento de Justicia a revisar la decisión de Warner Bros., calificando la práctica de cancelar proyectos terminados por motivos de deducción fiscal como un posible comportamiento anticompetitivo.
Esta presión mediática e industrial sostenida durante tres años obligó a la directiva de Warner Bros. a retroceder en su postura inicial de destruir o archivar el metraje, abriendo la licitación privada que finalmente culminó con la compra por parte de Ketchup Entertainment.



