Ante el endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos, el Gobierno del Renacimiento Maya refuerza la atención a los yucatecos que regresan al estado, para que su retorno no signifique quedarse sin opciones.
Según los datos más recientes, más de 20 yucatecos han sido deportados durante el primer semestre del año, y la dependencia atiende en promedio cuatro casos al mes, a los cuales da seguimiento. Del grupo, 13 personas han recibido apoyos económicos de hasta 10 mil pesos del Gobierno del Estado para facilitar su readaptación.
La atención está a cargo del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (Indemaya). Su objetivo, de acuerdo con la subdirectora de Atención a Migrantes, Senayda Rosel May, es que el regreso no deje a las personas sin alternativas económicas tras perder, muchas veces de forma abrupta, su trabajo y su vida en Estados Unidos.
El apoyo no se limita al momento del retorno. Indemaya también acompaña a las familias durante la detención y el regreso, cuando falta información inmediata sobre la situación de sus familiares. Entre los servicios disponibles hay localización de detenidos y deportados, apoyo para personas deportadas, asesoría para trámites de pasaporte y apoyo económico para proyectos productivos.
El fenómeno tiene una dimensión histórica en el estado. En 2025, 326 yucatecos fueron deportados desde Estados Unidos, y en la última década la cifra suma 5 mil 485 personas. Se estima que unos 350 mil yucatecos viven y trabajan en el exterior, principalmente en Estados Unidos, y más de 30 municipios son expulsores de migrantes, entre ellos Oxkutzcab, Peto, Muna, Tekax y Motul.
Para estas comunidades, el regreso también implica reintegrarse a la vida familiar y laboral. Por ello, el Gobierno del Estado combina el apoyo económico con orientación y acercamiento a programas productivos, de modo que quienes regresan puedan reconstruir su patrimonio en su tierra y junto a su gente.



