“Esto para nosotros es algo grande. Algo grande”, dijo sin poder contener la emoción Juan Carlos Salinas, veterano de la guerra de Malvinas, quien vio el triunfo de Argentina contra Inglaterra junto a un grupo de excombatientes. El sentimiento llegó a las nubes cuando los jugadores exhibieron, tras ganar la semifinal, una bandera con el mensaje “Las Malvinas son argentinas”, un hecho que ya fue rechazado por el Gobierno de Inglaterra, que pidió que la FIFA investigue el asunto.
El gesto fue “totalmente inapropiado”, dijo a la BBC el ministro británico de Ciencia, Peter Kyle, cuando pidió que la FIFA tome cartas en el asunto. El ministro afirmó que “uno de los principios fundamentales de la Copa del Mundo es que la política esté separada del fútbol”. La afición argentina tiene una opinión totalmente opuesta.
En cada partido, sin importar el adversario, la hinchada albiceleste canta “el que no salta es un inglés”. La rivalidad más cercana es con el vecino Brasil, pero está “prohibido” perder contra los ingleses, principalmente por cuestiones extrafutbolísticas.
“Este partido es más grande que el Mundial en Qatar. Soy hijo de Mauricio Fernández Funes, él es veterano de la guerra de Malvinas. Entonces para mí, esto es más grande que cualquier cosa”, dijo a Reuters Belisario Fernández Funes durante los multitudinarios festejos por el triunfo en el centro de Buenos Aires. “Ganar a Inglaterra en la semifinal es un sueño hecho realidad”, agregó.
La FIFA, a sabiendas de que se trataba de un encuentro de alto riesgo, remarcó a los asistentes la prohibición de banderas con alusiones políticas. Los himnos de cada país fueron fuertemente abucheados por las aficiones rivales, al punto de que casi no se escucharon en la transmisión oficial.
El pedido del Gobierno británico para que el organismo investigue la bandera desplegada se ancla en el reglamento del Mundial. “Tanto los jugadores como los demás miembros de la delegación tendrán prohibido mostrar mensajes o lemas políticos, religiosos o personales en cualquier idioma o forma antes del partido, durante los himnos nacionales, durante el partido y tras la conclusión del partido”, señala el artículo 34 del protocolo. También establece que la Comisión Disciplinaria de la FIFA mantiene competencia para procesar de oficio las infracciones.
En 2014, la selección argentina desplegó una bandera con el mismo mensaje de Malvinas en un partido amistoso antes del Mundial de Brasil, lo que la FIFA castigó con una multa de 30.000 francos suizos (unos US$ 33.000 en ese momento). Para otras controversias políticas durante mundiales, como la controvertida celebración de futbolistas suizos contra Serbia en 2018, el organismo también aplicó castigos económicos sin suspensiones.
La FIFA, con otras medidas como la “limpieza” del historial de tarjetas amarillas, busca evitar que jugadores queden suspendidos en los partidos definitorios y no se espera alguna medida disciplinaria de mayor magnitud. Así, la delegación argentina ya se prepara para enfrentar a España en una nueva final del Mundial, la tercera en 12 años, y luego de un triunfo tan significativo como el del miércoles. Lisando Martínez, uno de los que desplegó la bandera, dijo a TyC: “No podíamos fallarle al pueblo argentino”.



