Paramount Skydance promete ofrecer el mayor volumen de películas de Hollywood tras la adquisición de Warner Bros. Discovery, al tiempo que aspira a lograr un ahorro de costes de hasta 6,000 millones de dólares. Wall Street se pregunta cómo se traducirán estas cifras en la práctica.
El acuerdo alcanzado el lunes con California y otros estados indica que la empresa resultante de la fusión deberá distribuir al menos 30 películas anuales en salas de cine durante cada uno de los dos primeros años, y 32 anuales en cada uno de los tres años siguientes. Esta cifra supera las 28 películas que ambas compañías tienen previsto estrenar este año.
La última vez que una sola empresa estrenó 30 películas a nivel nacional fue en 2007 —de acuerdo con datos de Rentrak—, una época en la que las películas eran más rentables y menos costosas de producir. Hoy en día, los estudios de Hollywood suelen distribuir cerca de la mitad de esa cantidad al año; la posibilidad de una cartelera más reducida preocupa a los exhibidores, cuyo negocio depende de un mayor número de estrenos.
Paramount tendrá libertad para decidir cómo distribuir el presupuesto de producción entre las 156 películas exigidas para el periodo de cinco años, siempre y cuando cumpla con los umbrales establecidos en el acuerdo. Esto podría hacer que la viabilidad económica de la cartera de películas sea tan importante como la cifra total de estrenos.
“Garantizar un número determinado de películas no garantiza el dinero invertido en producirlas”, señaló Paolo Pescatore, analista de PP Foresight.
El sector se enfrenta a una disminución de la audiencia a medida que ganan terreno el streaming y las redes sociales. La actividad de producción en Los Ángeles —epicentro de la industria cinematográfica— descendió, afectando al empleo y a la economía local. La recuperación del sector este verano se vio impulsada por el aumento del precio de las entradas y las proyecciones en formatos premium, más que por un regreso masivo del público a las salas.
Las condiciones del acuerdo estipulan que al menos el 20% (o un mínimo de seis) de los estrenos anuales de la nueva compañía deben ser grandes superproducciones (blockbusters) con presupuestos de al menos 50 millones de dólares cada una. Este umbral es muy inferior al coste de muchas de las grandes apuestas recientes de los estudios, cuya producción puede superar los 200 millones de dólares, como es el caso de “Spider-Man: Brand New Day” y “La Odisea”.
Asimismo, la empresa resultante deberá invertir 1,500 millones de dólares adicionales en producción cinematográfica y televisiva en Estados Unidos a lo largo de cinco años, lo que equivale a 300 millones de dólares anuales por encima de su nivel base de 2025.
Paramount pagaría una multa de 30 millones de dólares por cada película no realizada; gran parte de este monto se destinaría a los sindicatos de Hollywood para cubrir prestaciones de jubilación y atención médica, señaló el fiscal general de California, Rob Bonta.



