El objeto interestelar 3I/ATLAS, el tercer visitante de fuera de nuestro sistema solar jamás detectado, continúa desafiando las explicaciones convencionales. Descubierto en julio de 2025, el cuerpo interestelar —que viaja a una velocidad aproximada de 60 km/s— ha despertado el interés de la comunidad científica debido a sus características atípicas y las alarmas lanzadas por el profesor Avi Loeb de Harvard.
Loeb, director fundador de la Iniciativa Black Hole de Harvard, ha sostenido que las anomalías del objeto exigen una investigación con mente abierta, ya que podrían apuntar a un origen tecnológico en lugar de uno natural.
La anomalía clave: Níquel y la “maniobra inteligente”
Las nuevas observaciones realizadas en septiembre por el Telescopio Óptico Nórdico de España han revelado un comportamiento que, según Loeb, es clave para su hipótesis.
- Anti-cola inusual: El 3I/ATLAS primero mostró un chorro de material o “anti-cola” dirigido inusualmente hacia el Sol. Los cometas normales expulsan material en dirección opuesta al Sol.
- Transición controlada: Posteriormente, el objeto comenzó a desarrollar una cola convencional. Según Avi Loeb, esta transición abrupta de una anti-cola a una cola normal podría ser evidencia de una “maniobra controlada”, similar a un mecanismo de frenado tecnológico. Loeb sugiere que la anti-cola fue el resultado de un “empuje de frenado” (desaceleración) realizado por una supuesta nave espacial alienígena.
- El Factor Níquel: Para fortalecer la idea de un origen artificial, se ha reportado que la composición química de esta expulsión de material contiene aleaciones de níquel puro, un elemento que nunca se ha registrado en cometas naturales y que solo ha sido utilizado en procesos de fabricación humana. El material también contiene dióxido de carbono, agua y trazas de cianuro.
Otras anomalías que sostienen la teoría de la tecnología no humana incluyen la aceleración no gravitacional, el inusual chorro de material dirigido hacia el Sol y la emisión de vapor de agua a distancias donde el hielo debería permanecer congelado.
¿Qué levantó nuevamente las alarmas?
3I/ATLAS ha presentado una nueva anomalía que intensifica el debate sobre su origen: la presencia de una aleación de níquel nunca antes vista en cometas naturales.
Este hallazgo, sumado a un inusual cambio de trayectoria, ha llevado al astrofísico de Harvard, Avi Loeb, a insistir en que el 3I/ATLAS es evidencia de una posible “maniobra inteligente” controlada por tecnología no humana, una hipótesis que él asocia con un posible “Día del Juicio Final Tecnológico”.



