La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este miércoles que la decisión del Departamento de Transporte de Estados Unidos de disolver la alianza entre Aeroméxico y Delta Air Lines “no tendrá un gran impacto económico” para el país, de acuerdo con reportes de El Financiero y Milenio.
Aunque reconoció que la disolución de la alianza podría tener efectos en tarifas y empleos, sin embargo, reiteró la confianza en que la industria aérea mexicana se adaptará a esta nueva etapa y seguirá consolidándose en el mercado transfronterizo.
Sheinbaum defendió la decisión del gobierno de Andrés Manuel López Obrador de enviar todos los vuelos de carga del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
“(Decir) que haber enviado la carga al AIFA afectó a la aviación estadounidense es falso, tan es así que las empresas están contentas, tenemos cartas de las empresas estadounidenses de que se haya pasado al AIFA”, declaró.
El Departamento de Transporte de EU informó que la alianza entre ambas aerolíneas dejará de gozar de inmunidad antimonopolio, la cual les había permitido incrementar sus operaciones en el mercado aéreo mexicano y estadounidense.
La medida busca proteger la competencia y evitar privilegios que podrían afectar a otras aerolíneas internacionales. En Estados Unidos, se estima que la afectación económica podría ascender a al menos 510 millones de dólares.
Sheinbaum recordó que México ya respondió a los cuatro puntos planteados por el Departamento de Transporte estadounidense sobre la alianza.
En relación a la distribución de los horarios de despegue y aterrizaje dijo que “en el caso en donde dicen que en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tiene más porcentaje, digamos de los vuelos o de los slots que se lleva Aeroméxico-Delta o está asociación frente a otras aerolíneas se puede revisar”.



