El bordado es una antigua forma de arte que se remonta a la antigüedad. Se han encontrado ejemplos de bordados en tumbas egipcias de hace más de 3.000 años, y las culturas chinas, persas, indias y mediterráneas también han contribuido a la rica historia del bordado.
A lo largo de los siglos, esta técnica ha evolucionado desde una expresión funcional y decorativa hasta una forma de arte elaborada, que ha adornado prendas de vestir, tapices, cortinas y más.
Hoy, Yucatán se une a la celebración del Día Mundial del Bordado, una fecha que honra el talento y la creatividad de los artesanos que, con aguja e hilo, preservan una de las tradiciones más emblemáticas del estado.
El bordado yucateco, reconocido por sus diseños florales y vibrantes colores, no solo embellece las prendas típicas como el huipil y el terno, sino que también transmite historias, raíces y cultura a través de cada puntada.
En cada comunidad, maestras y maestros artesanos continúan transmitiendo este arte ancestral, que hoy se mantiene vigente gracias a su dedicación y a la apreciación de quienes valoran la riqueza cultural de Yucatán.
Celebrar este día es reconocer la magia de las manos que dan identidad y orgullo a la región.




